Portales y aplicaciones
Cuando la operación necesita una puerta propia: clientes, proveedores y equipos en piso o en campo.
La información que vive en un celular no está en el sistema.
Cuando no hay una puerta pensada para quien está afuera del escritorio, el trabajo entra por donde puede. Estas son las señales.
Pedidos y avisos que llegan por mensajería y se pierden.
Proveedores que mandan archivos que alguien captura a mano.
Datos de campo anotados en el teléfono y capturados al día siguiente.
Clientes que llaman para preguntar lo que podrían consultar.
Portales genéricos que no reflejan el proceso real.
Usuarios que no entran porque la pantalla les estorba.
Pocas pantallas, la tarea exacta, el dispositivo que ya traen.
Definimos quién lo usa y para qué tarea, y construimos lo mínimo que resuelve eso bien. Un portal que intenta servir a todos no sirve a nadie.
Siempre conectado al sistema central: sin islas de información y sin capturas que después hay que repetir.
La puerta cambia según quién la usa.
Cliente, proveedor, piso de planta o campo. Elija uno y vea cómo cambian el dispositivo, las pantallas y lo que la aplicación tiene que aguantar.
Cómo lo abordamos.
De la definición del usuario a la adopción medida.
Qué recibe.
Cosas concretas, entregadas y documentadas, no una presentación que se archiva.
Aplicación en producción
Publicada, con dominio, certificados y respaldos configurados.
Accesos y roles
Quién entra, a qué y con qué permisos, documentado.
Manual breve
Una página por tarea: lo que la gente realmente necesita.
Analítica de uso
Quién la usa, para qué y dónde se atora.
Mantenimiento
Correcciones y mejoras bajo el mismo acuerdo de servicio.
Antes de empezar.
Casi siempre web, adaptada al móvil: se actualiza sin tienda y funciona en cualquier equipo. Si hace falta cámara, GPS u operación sin señal, lo evaluamos.
Sí. Puede ser software independiente, integrado a lo que ya opera. Lo que no hacemos es duplicar la base de datos del negocio.
Un alcance acotado suele estar en producción en semanas, no en meses. Preferimos liberar poco y bien, y crecer con uso real.